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jueves, 13 de diciembre de 2018

FOTO XVII - LA INFANCIA DE AYER


Gandhi, un chihuahua canela, de ladrido chillón y ojos pequeñitos y muy despiertos, nos acompañó durante la infancia a todos los niños de mi familia. Caminaba siempre dos pasos delante nuestra. Creía ser nuestro protector y lo lograba.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

FOTO XVI - LA INFANCIA DE AYER


Esta gitanita corre dichosa por una calle empedrada. Rebosa tanta vida. En otras latitudes, un niño solo en la calle estremece, porque se adivina la miseria de sus pasos y su futuro incierto. Es España, y muy especialmente en la  Andalucía de los setenta y ochenta, los niños en la calle juegan a estar solos, hasta que casi anochece, al abrigo de una luz que sólo existe aquí.

martes, 11 de diciembre de 2018

FOTO XVI - LA INFANCIA DE AYER


Cuando me tropecé con esta niña de la calle, me tropecé de golpe con mi niñez. Recuerdo mi infancia llena de cabezas de niñas coronadas con flores, chalequitos de punto y sandalias. Las flores quizás perduran en mi recuerdo con más romanticismo que ninguna otra cosa de mi niñez. Por ello intento que de alguna forma esten siempre presentes en mi vida.

lunes, 10 de diciembre de 2018

FOTOS VIII - XV - LA INFANCIA DE AYER -








LA INFANCIA DE AYER

Intuitivamente, al igual que yo de niña, se integran en la Naturaleza hasta tal punto, que pareciera que pertenecieran a ella. Es donde más son ellos mismos... Perciben su entorno con mayor sensibilidad que en cualquier otro lugar. Lejos del ruido de la ciudad, los niños comparten sus juegos, escuchan el canto de los pájaros y son acariciados por la luz intermitente que se cuela entre las ramas de los árboles. La Naturaleza es su santuario particular.

FOTO VII - LA INFANCIA DE AYER


LA INFANCIA DE AYER

Recuerdo una escalera de azulejos en un patio sombrío con olor a jazmín y azahar, unas copas de mármol altivas asomándose a cada lado y nuestros cuerpos lánguidos camuflados en ella.

viernes, 7 de diciembre de 2018

FOTO VI - LA INFANCIA DE AYER


Durante una procesión, una, dos, tres, cuatro, cinco niñas se abalanzan a un monaguillo pidiéndole caramelos. Yo solía pedir caramelos con mis primas Almudena, María y las mellizas. También éramos cinco.